Clinica dental Futuredent

CARILLAS
 

Las carillas son unas finas láminas que se colocan en la parte frontal de los dientes anteriores, por lo que a diferencia de las coronas de recubrimiento total no se talla el diente por completo, se realiza un mínimo desgaste del esmalte que favorezca la adhesión. En función del material diferenciamos dos tipos: de porcelana o de composite.

 

Carillas de porcelana: también llamadas facetas laminadas o frentes laminados, sólo requieren un leve tallado de la parte vestibular del diente para favorecer la adhesión mediante resina. Este tipo de carillas tienen un proceso de elaboración parecido al de las coronas, pues necesitan de una primera consulta donde se hace el desgaste del esmalte y se toman modelos de impresión para enviar al laboratorio, y en una segunda visita donde se colocan las carillas terminadas mediante una resina de fuerte adhesión. La toma de color en este proceso es muy importante por tratarse del frente estético, para ello el odontólogo cuenta con guías de color de diferentes tonalidades y el laboratorio puede reproducir la textura y los matices del esmalte lo más natural posible.

 

 

 

 

Carillas de composite: se trata de unas finas láminas de resina, el material utilizado en los empastes. Al igual que las anteriores requieren un leve tallado frontal del esmalte pero a diferencia de la porcelana no hay fase de laboratorio sino que se hacen en una única sesión, las modela el odontólogo a mano alzada sobre el diente y se unen a éste con un fuerte adhesivo especial. Tenemos dos motivos principales para la indicación de las carillas, una por tinciones severas del diente, esto provoca una alteración de color que no se puede solucionar con el blanqueamiento. Y otra por problemas de la forma del diente ya sea por pequeñas fracturas, diastemas (espacios entre los dientes) o dientes pequeños o conoides, o con forma anómala. Todos estos casos pueden ser solucionados con carillas aunque será el especialista el que estudie el caso y le dé la recomendación, pues en el caso de diastemas por ejemplo, la primera medida sería la ortodoncia para cerrar el hueco. De la misma forma, habrá casos en los que está contraindicado el uso de de las carillas, si los problemas de malposición o forma son muy severos, en los casos de bruxismo (apretamiento de los dientes) o con oclusión anómala o apiñamiento dental. La duración de estas carillas depende en gran parte del mantenimiento y la higiene por parte del paciente. En el caso de la porcelana no se tiñe por vino o café por ejemplo, con el paso del tiempo mantienen muy bien el brillo y el color del primer día y además no retienen placa. Su fractura es poco frecuente y en el caso de descementado tan solo habría que volver a adherirla. En condiciones ideales este tratamiento puede llegar a durar hasta 15 años. En el caso de tener que recambiarlas tan sólo habrá que sustituir una capa de la superficie, y no cambiarlas por completo. En el caso de carillas de composite la duración es menor por la tinción que sufren, derivada de malos hábitos de higiene, tabaco y bebidas carbonatadas, vino y café, por lo que tendrán que ser recambiadas en el mejor de los casos entre 5 y 10 años. En este caso, tan sólo habrá que sustituir una capa de la superficie, y no cambiarlas por completo.